Sillas disponibles

Una silla reconforta. Sé que las hay más y menos cómodas, eso es así, pero no quería hoy divagar sobre su comodidad. Es difícil no sentirse reconfortado al reposar en una silla tras un largo paseo. Estas líneas no van de la utilidad declarada de las sillas, sino más bien de todo lo contrario.

Una silla puede tener muchos otros usos cuando no está siendo empleada como asiento. Puede servir como estantería, si sobre ella reposan libros. Puede servir de galán de noche, si sustenta la ropa que nos hemos quitado. Puede servir como mesa, si sobre ella apoyamos utensilios. Seguro que tú también le has encontrado otros usos a una silla.

La clave para convertir una silla en cualquier otra cosa, reside en su disponibilidad. Cuando una silla está ocupada por una persona, se hace difícil que pueda ser usada para otro fin más allá del original.

A.