Postales desde el quinto B, número 22

El verano va llegando a su fin. Yo me resisto a olvidar los atardeceres en Menorca, los días de lectura y reflexión bajo el sol y los baños en el Mar Mediterráneo para refrescar las ideas.

Todavía disfrutaremos de unos cuantos días de verano, pero se hace inevitable todo lo relacionado con la vuelta al día a día: los propósitos, retomar los compromisos, las buenas intenciones y los reencuentros. Aunque de estos últimos, podríamos hablar toda la tarde-noche, ¿son los virtuales verdaderos reencuentros? ¿Estamos preparados para volver a estar encerrados trabajando después de disfrutar de la “libertad” del verano? No tengo la respuesta, pero creo que toca estar a punto para lo que venga. Yo he dejado algunos compromisos que me quitaban mucho tiempo y he vuelto a Instagram y a Twitter. A decir verdad, se me está haciendo raro, pero no me está quitando mucho tiempo. He seguido el consejo de mi buen amigo Isaac González, que me sintetizó la relación con las redes de esta forma: ir a un bar a tomar una caña con los amigos está muy bien, pasarte las tardes en el bar es un problema. ¿Y tú? ¿Qué te trae el final del verano?

A.


💻  Day Job

🎞  Modo Avión

🪑  Faino Estante

📸  Un desierto espiritual

📻  ¿Quién soy yo y qué es kaizen?